1 kilo de pan del día anterior.
1 vaso de aceite de oliva.
3/4 kilo de tomates maduros.
2 dientes de ajo.
1 copita de vinagre de vino.
Sal al gusto. |
|
Sacar la miga del pan, remojarla
en agua y cuando esté bien remojada, sacarla y exprimirla bien.
La forma clásica de hacerlo es en mortero o dornillo (especie de mortero de madera) y en
caso de querer hacerlo así, colocar en el mortero primero la sal, luego los ajos pelados,
ir majando con la maza para que los ajos se rompan bien, añadir después los tomates,
cortados a tacos y seguir majando, añadir el pan y el vinagre y sin dejar de majar ir
añadiendo poco a poco el aceite hasta conseguir una buena mezcla, entonces pasarlo por el
pasapurés (chino).
Si por el contrario optáis por la forma más moderna, poner en el vaso de la batidora el
aceite, el pan, los tomates, los ajos pelados, el vinagre y la sal. Batir durante unos
minutos, hasta conseguir una mezcla homogénea. Pasar a través del pasapurés, para
quitar las pieles y las pepitas del tomate.
Añadir agua muy fría hasta conseguir la textura deseada y rectificar de sal. |