Frito gaditano Imprimir
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Es difícil encontrar a alguien que haya estado en Cádiz y no hable maravillas del "pescaito frito". Se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que donde mejor se fríe el pescado es en Andalucía, pero dentro de ella, la Bahía de Cádiz se lleva la palma. En Cádiz, San Fernando y el Puerto de Sta. María, se pueden encontrar establecimientos, los freidores, en los que se puede comprar el pescado frito y llevárselo a casa o consumirlo en algún bar cercano. Los freidores gaditanos son una tradición que se remonta al s XIX y que curiosamente fueron iniciados por gallegos que se asentaron en Cádiz por aquellas fechas.
El secreto para obtener un buen frito está en tener en cuenta tres cosas de vital importancia: 1º Pescado fresco, 2º aceite de oliva y 3º la harina. La "harina de pescado", como se conoce en la zona, es harina de trigo duro con algo de mezcla de salvado, por lo que da un cierto cuerpo al enharinado, que se traduce en una especial textura crujiente al pescado frito. Esta harina para freír pescado, se puede encontrar, fuera de Andalucía, en grandes supermercados o en el rincón del gourmet de grandes almacenes.

Ingredientes para 6 personas Preparación


Pescado que se usa:
Calamares pequeños (chipirones, puntillitas), enteros.
Calamares grandes, cortados en rodajas.
Sepia (jibia, choco), cortada en tiras.
Merluza pequeña (pescadilla, pijota).
Boquerones.
Sardinas pequeñas (sardinitas de la bahía).
Salmonetes pequeños.
Acedías (no buscarlas fuera de la zona, es una especie de lenguado que se cría en la desembocadura del Guadalquivir).
Harina de freír pescado.
Aceite de oliva.
Sal.
Usar una sartén honda o un perol con abundante aceite, cuando el aceite esté bien caliente, salar y enharinar bien el pescado y echarlo en la sartén por el siguiente orden. Primero el pescado blanco: merlucitas, salmonetes, acedías. Segundo el pescado azul: sardinitas, boquerones y por último los calamares, chocos, puntillitas.
Es conveniente, al sacarlo de la sartén, colocar el pescado en un escurridor, para que suelte bien el aceite.

Servir bien caliente, presentándolo todo junto en una fuente o en platos separados por especies.