Fabada Asturiana Imprimir
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Se trata de un plato muy típico de la cocina tradicional de Asturias. Su preparación no tiene más que un secreto, usar productos asturianos auténticos, "les fabes" y el "compango" (chorizo, morcilla y tocino), sin olvidar la calidad del agua, por lo que es conveniente, en lugares de aguas muy duras, usar agua embotellada. Por lo demás, a las alubias (habichuelas, monjetes, frijoles, porotos, etc.) que de todas estas formas se conoce a esta legumbre en España y en Hispanoamérica, en Asturias se les llaman fabes y la variedad que se usa para la fabada es la que allí conocen como "fabes de la granja", que nada tienen que ver con las alubias, de excelente calidad también, que se producen en La Granja de San Ildefonso (Segovia).

Estas fabes de la granja, no son fáciles de encontrar fuera de Asturias, aunque en el momento actual, se pueden buscar en los comercios especializados en productos regionales que están proliferando en muchas ciudades de España, o en los supermercados de grandes almacenes, que suelen tener un "Rincón del gourmet". A la hora de la compra es necesario comprobar que se trata de una alubia alargada, recta, no arriñonada y muy blanca, pues las que tienen un tono amarillento, marfil, son de la cosecha del año anterior y no quedan tan tiernas como las de el año. Por lo que al ser un producto que no es barato (1.500 - 2000 Ptas./Kilo), se debe exigir calidad.

Casa Veneranda (c/Melquiades Álvarez, 23. 33002 Oviedo. Tfn.98 521 24 54) es un comercio de Oviedo, que prepara los componentes de la fabada, envasados al vacío y los manda por correo contra pedido.
Aunque es un plato típico de la cocina asturiana, se puede encontrar, fuera de esta región, en buenos restaurantes, como en Madrid en el Restaurante La Máquina.


Ingredientes para 6 personas Preparación


1 Kg. de fabes de la granja.
3 chorizos asturianos.
3 morcillas asturianas.
300 grs. de tocino veteado (con veta de carne), fresco o salado.
Sal.
Poner las fabes a remojo la noche anterior, con agua abundante. A la mañana siguiente poner las fabes en una olla al fuego con abundante agua y sin sal. Cuando rompa a hervir, bajar el fuego para que la cocción se realice a fuego lento y con la olla tapada. Se deja cocer, vigilando el nivel del agua y si en algún momento es necesario añadir agua, ha de ser agua caliente, el agua fría retrasa el reblandecimiento de las alubias.
Cuando las alubias estén casi tiernas y enteras, no deshechas, lo que se habrá conseguido por el fuego lento; tomar las morcillas y los chorizos y pincharles la piel con la punta de un cuchillo y echarlos en la olla junto con el tocino. Dejar cocer, a fuego lento y con la olla tapada durante más o menos 30 minutos. Salar al gusto, aunque como las morcillas y el chorizo son muy sabrosos la mayoría de las veces no será necesario añadirles sal.
Una vez terminada la fabada, se saca el compango y se trocea el tocino, las morcillas y el chorizo y se colocan en una fuente. Las alubias y el caldo se colocan en una sopera.

En la mesa se presenta la sopera con las alubias y la fuente con el compango y en los platos se sirven las alubias y a cada comensal se les ponen las piezas de compango que deseen o que puedan aguantar.
Se trata de un plato contundente, no apto para ser tomado en verano o en climas tropicales.